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La sordera sexual

Pág. 15 El muro 1 ¿Has oído hablar de sordera sexual? Si no, aquí vas a encontrar la explicación; pero antes es importante que sepas que este tipo de pérdida auditiva puede acabar con relaciones enteras, con hombres y mujeres, con vaginas y penes, incluso, puede llegar a atrofiar el cerebro.

Es importante tener en cuenta que perder la capacidad de oír lo que tiene para decir tanto tu cuerpo, como tu pareja, en el ámbito sexual, es la causa de muchos males que se pueden remediar.

Mal polvo

Comencemos por entender los varios tipos de sordera sexual: la primera se puede denominar ‘mal polvo’ y consiste en pasar muchos años o muchas experiencias sexuales sin “oír” los comentarios que te hacen. No es frecuente que después de una relación sexual te digan de frente que eres un mal polvo, pero te lo pueden insinuar de varias maneras; por ejemplo, con sutileza cuando abordas a alguna pareja que has tenido y te responde: -mejor dejémoslo para otra ocasión. O a manera de chiste: -¡nooo, yo contigo ni uno más!

Hay un sin número de formas en las que se pueden estar dirigiendo a ti los comentarios sobre tu desempeño en la cama y aunque no tengan tu nombre preciso, están y no los oyes, no te tocan, no son para ti.

Sorderas sexuales

Existe también la ‘sordera sensitiva’ y es la que sucede mientras tienes sexo, donde muchas cosas te podrían indicar que tu pareja no está a gusto: su cara, sus ganas de no cambiar de posición, su voz, sus gemidos; o simplemente su cuerpo que se siente rendido o aburrido, sin ganas ante lo que estés haciendo. Y ¿tú?, ¿oyes? o no quieres oír.

Por otra parte, está la ‘sordera añeja’, que afecta sobre todo a las parejas que llevan mucho tiempo juntas y consiste en no darse cuenta que llevan años sin que haya sexo entre los dos, sin sentirse ganas el uno por el otro.

Cuando pasan los meses e incluso los años sin sexo, surgen preguntas como: ¿será que todavía lo(a) quiero? O una todavía más dolorosa: ¿será que todavía le gusto? Otra: ¿será que hacemos algo con todos estos años encima? Incluso: ¿esto tendrá arreglo?

Y normalmente la respuesta fácil; suele ir por el camino de que es más importante estar juntos por los hijos o por razones de protocolo en lugar de atender lo que no se dice en voz alta, pero que se manifiesta a gritos entre las sábanas.

Sordera genital

Pág. 15 El muro 3La ‘sordera genital’ es la más común. Aquí hablamos de la vagina seca o que no lubrica debidamente; es aquella que cuando la penetran el dolor le impide sentir placer. Este tipo de sordera es grave; y lo es porque, normalmente, lo que está manifestando el cuerpo es que le falta sexo.

En ocasiones se puede tratar de temas hormonales o físicos y es cuando hay que acudir al médico, pero antes de hacerlo vale la pena preguntarse: ¿hace cuánto tiempo que no tengo sexo?, ¿cuándo fue la última vez que me masturbé? o ¿qué tal ando de deseo sexual?

Para finalizar, tenemos la ‘sordera sordera’, aquella que se evidencia cuando durante el acto sexual el otro manifiesta con total claridad sus gustos y deseos, sus anhelos y fantasías y esas palabras no tienen ningún eco. No hay quien las oiga y se ponga manos a la obra. Simplemente, sigues en tu cuento hasta llegar al clímax, mientras tu pareja queda aburrida o frustrada.

Por sordos, perdemos buenos polvos

Ahora, estaría bien entrar a preguntarte: ¿sufro algún tipo de sordera sexual? Luego, ¿estará mi sordera entorpeciendo mi desempeño? Incluso, ¿puedo tener no solo sordera sexual? Lo positivo de cuestionarse en estos temas es que todo tipo de sordera sexual con sinceridad y verdadera voluntad tiene solución. Sexualmente hablando, las respuestas suelen estar en nuestra actitud y esta siempre puede transformarse en beneficio de nuestro bienestar.

Desafortunadamente, los diferentes tipos de sordera sexual hacen parte de la manera en la que nos han enseñado a tratar nuestra sexualidad, a través de tapujos, disimulos e incluso de farsas: lo que no oímos no nos toca, así de simple.

No nos han enseñado a oír, no hemos aprendido a oír (nos). En la medida en que más sordos somos tendemos a creer que nuestra vida sexual es más sencilla porque no tenemos que enfrentar lo que consideramos que puede ser ajeno, doloroso o incluso sucio.

Solemos pensar que es mejor vivir sin ahondar en terrenos que pueden llegar a complicarnos la vida, cuando en realidad es la sordera la que nos está poniendo trabas.

¿Será que estamos como la canción de Shakira, ciegas SORDOMUDAS? ¡Ojo! La sordera nos puede estar afectando y, por supuesto, no solo a nosotras las mujeres, a los hombres también.

La invitación es a preguntarse: ¿cuántos buenos polvos he perdido a causa de mi sordera? ¿Cuántos malos polvos he aguantado por la sordera?

Por Mónica Solano Ospina Sexóloga moyuliso@gmail.com

Acerca AJRamírez

Empecé en la fotografía como una afición y hoy es una pasión. Eso de que “una imagen vale más que mil palabras” no es para mi un cliché, sino una permanente constatación de vida. También me encargo de las investigaciones en el periódico buscando encontrar siempre el justo equilibrio entre lo que le interesa a nuestros lectores y lo que nos repugna como comunicadores. Director de Inventigaciones Periódico elector ajramirez@periodicoelector.com ajramirez.prensa@gmail.com

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