Inicio / El muro de Oli / ¡Yo decido cómo lo quiero!

¡Yo decido cómo lo quiero!

Pág. 15 Ya casi 3 A la hora de pedir un plato en un restaurante, yo decido qué quiero, a la hora de comprar un vestido yo elijo cuál quiero,¿y a la hora de “sexar”?

¿Decides cómo lo quieres? Generalmente las personas no elijen, no piden, no exigen al momento de tener actividad sexual; se tiene la creencia que es algo simplemente natural, relacionado únicamente con la espontaneidad, el momento, lugar o el calor.

Te tengo noticias: el ingrediente que le falta a tu “cogida” es… pedir, hablar, exigir, decir, TÚ, cómo lo quieres. Esto implica una claridad en lo que te gusta, en dónde lo prefieres (no solo de lugar geográfico sino de lugar corporal), en cuál posición, qué partes usar, con cuánta presión, en dónde tocar y en dónde no.

Un plato al gusto del cliente

Requiere de toda tu exactitud al indicar al otro cómo lo quieres y de un total interés mutuo por conocer más acerca del placer, de su punto G, que para nuestro tema, lo miraremos como un punto máximo de placer en el cuerpo y no como un lugar específico biológico en el interior de la vagina, es el punto máximo de conocimiento de ti mismo.

Tus límites, mis fronteras; mis preferencias y tus tolerancias; tus fantasías y mis sueños; mis exigencias y tus propuestas.

Toda una gama de lugares, palabras, posiciones, ideas, etc., que al aprender a decirlas en la forma y el momento perfecto, al oírlas, atenderlas y hacerlas, implican una relación sexual única y diferente.

¿Vergüenza? ¿Acaso permitirías que el otro(a), escogiera siempre por ti al momento de elegir en una carta en un restaurante?

De pena se murió un burro en Cartagena

¡Vergüenza que no lo hagas! Y por ti, por tus orgasmos que se lo merecen, por el otro que lleva mucho tiempo creyendo que allí abajo te está matando de placer y lo único que tal vez está sucediendo es que ¡para justo cuando tu requieres que siga!, presiona más duro de lo que tú necesitas, decide cambiar de posición en el instante que tú la estas gozando más, o, peor aún, decide que ya está bueno y ¡plop!

¿Tú o el otro están habituados a adivinar? ¿Están acostumbrados a suponer? Y seguramente esto no solo sucede en la cama. ¡Míralo! Es tiempo de DECIRLO, es tiempo de elegir y decir.

Permítanse una conversación placentera cargada de deseos; antes, durante o después, escojan. Pero no permitan más que al momento del colosal acto el silencio se siga apoderando de tu orgasmo; dale una voz a tu cuerpo, a tu gustos, a tus lugares favoritos.

¡Yaaa caaaasi!

¿Le permites a tus manos, a tus juguetes sexuales conocerte y no se lo permites a tu pareja sexual? ¿Y cómo te das a conocer? ¡Ahí!, justo allí, en ese momento caliente en donde estas a punto o quieres estar a punto y solo en tu imaginación se siente ese ¡yaaa caaaasi! mágico para llegar al clímax: ¡díselo!, díselo con tanta claridad que ni él o ella puedan ignorarte, que sea atendido tu pedido y no solo con tus gemidos él o ella sepa que ¡LLEGASTE!, tal y como tú quieres.

Por Mónica Solano Ospina Sexóloga y terapeuta  moyuliso@gmail.com

Acerca AJRamírez

Empecé en la fotografía como una afición y hoy es una pasión. Eso de que “una imagen vale más que mil palabras” no es para mi un cliché, sino una permanente constatación de vida. También me encargo de las investigaciones en el periódico buscando encontrar siempre el justo equilibrio entre lo que le interesa a nuestros lectores y lo que nos repugna como comunicadores. Director de Inventigaciones Periódico elector ajramirez@periodicoelector.com ajramirez.prensa@gmail.com

Recomendado !

Pág. 15 diccionario

Un nuevo diccionario, el de la sexualidad

  Si usted entra a Internet y busca en Google la palabra “sexo” se sorprenderá ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>