Inicio / ECONOMÍA / Municipios de la Sabana se rajan en lugares de esparcimiento

Municipios de la Sabana se rajan en lugares de esparcimiento

Pág. 2 ciclorrutas soacha Un estudio de Camacol encontró que ninguno de los 10 municipios más grandes de esta zona cumple con el estándar de espacio público efectivo definido.

Las intensas y agresivas inversiones en el crecimiento urbano de los grandes municipios de Cundinamarca, cercanos a Bogotá, no han servido para que, en su perímetro urbano, sus habitantes logren los niveles mínimos de espacio público y cuenten con zonas para el esparcimiento.

Así lo concluyó un estudio de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) que tomó las 10 poblaciones más grandes cercanas a Bogotá, para medir el área que cada uno de sus habitantes tiene disponible para descansar o recrearse, sumando los parques, plazas y plazoletas que hay en el casco urbano, excluyendo las zonas ecológicas ubicadas en el área rural.

De acuerdo con la gerente de Camacol Bogotá y Cundinamarca, Martha Moreno Mesa, ninguno de los municipios estudiados cumple con el estándar de espacio público efectivo definido, el cual debe ser de 10 metros cuadrados por habitante.

Las poblaciones que entraron en el análisis fueron Zipaquirá, Tocancipá, Cajicá, Chía, Cota, Funza, Mosquera, Madrid, Facatativá y Soacha.

En una escala de uno a 10, en este indicador Mosquera, Zipaquirá y Facatativá reportan los mejores índices, con 6,56; 3,7 y 2,92 metros cuadrados por habitante, respectivamente.
Y es que según la directiva, la compensación del déficit de espacio público es un aspecto fundamental al momento de plantear proyectos de desarrollo urbano y social en los municipios estudiados.

Por ello, saber con certeza las necesidades en esta materia es clave para que desde las administraciones municipales se formule una planeación que permita atenderlas debidamente.

‘Apretaditos’

De las poblaciones objeto de la investigación, se encontró que en Tocancipá, si al mismo tiempo todos sus habitantes se reunieran en los parques, plazas y plazoletas públicas del casco urbano, quedarían unos junto a otros y casi sin espacio para respirar, toda vez que cada uno tendría derecho a escasamente 30 centímetros cuadrados, un área como la de una baldosa pequeña.

Por ello, en esta variable el municipio, hoy de gran vocación industrial y también de urbanizaciones, tiene un cumplimiento de solo el 3 por ciento.

La otra población con un fuerte déficit de espacio público de esparcimiento es Cota, en donde cada poblador tiene derecho a 38 centímetros cuadrados, lo que lo lleva a tener solo el 3,76 por ciento del estándar.

De estos 10 municipios, el que apenas pasa ‘raspando’ es Mosquera; allí, cada habitante tiene a su disposición 6,56 metros cuadrados y el nivel de cumplimiento del estándar es del 65 por ciento.

La dirigente gremial señaló que el documento del ‘Estudio de Indicadores de condiciones urbanísticas, dinámica de la construcción y de mercado de 10 municipios de la Sabana de Bogotá’ mide los sistemas básicos urbanos como servicios públicos, equipamientos colectivos, malla vial, ciclorrutas, estructura ecológica principal y espacio público efectivo, entre otros.

A su turno, los indicadores de dinámica de la construcción miden el porcentaje de suelo urbano licenciado para construcción y la ocupación que se da en el suelo rural.

Zipaquirá y Soacha, sin ciclorrutas

Otro de los datos interesantes de la medición fue la construcción de ciclorrutas. Según el estudio, los municipios que más kilómetros lograron desarrollar de esta infraestructura para la movilidad alternativa son Cajicá (16,52 kilómetros) y Chía (8,51 kilómetros).

Pero en contraste, tres municipios de importante tamaño del departamento están en la cola, dejando sin vías exclusivas a sus ciclistas.

En efecto, Zipaquirá registró apenas 1,39 kilómetros, Funza solo 1,64 kilómetros y Soacha una distancia de 1,77 kilómetros en este tipo de soluciones urbanas, sin lograr aún un desarrollo importante para este modo de transporte.

“El estudio nos permite llegar a conclusiones como que los municipios que corresponden a la provincia de Sabana Centro, en especial Chía y Cajicá, presentan una tendencia alta al desarrollo suburbanizado en zonas rurales, lo que se contrasta con el desarrollo compacto por el que está caracterizado el municipio de Soacha. Por otro lado, los municipios de la provincia de Sabana Occidente tienen una tendencia a desarrollarse por medio de planes parciales”, explicó Moreno Mesa.

Para Camacol Bogotá y Cundinamarca, los indicadores reflejados, que están a disposición del público en el Observatorio Urbano Regional y que se pueden consultar en la dirección www.observatorio.camacolcundinamarca.co/Observatorio, son claves para desarrollar ciudades y regiones de calidad.

Esto porque se convierten en un instrumento que genera alertas tempranas y una percepción más informada de cómo es la situación de los municipios, lo que permite tomar decisiones acertadas en cuanto a inversión y planificación.

Por su parte, la gerente de desarrollo urbano sostenible de ProBogotá, María Mercedes Jaramillo, coincidió en la necesidad de generar una institucionalidad que permita tomar decisiones serias para la integración regional.

Específicamente, sostuvo que las prioridades están en resolver problemas de abastecimiento de agua potable, saneamiento del río Bogotá y la disposición de residuos sólidos, entre otros.

Por Ingrith Rodríguez Peña  economicas@periodicoelector.com

Acerca AJRamírez

Empecé en la fotografía como una afición y hoy es una pasión. Eso de que “una imagen vale más que mil palabras” no es para mi un cliché, sino una permanente constatación de vida. También me encargo de las investigaciones en el periódico buscando encontrar siempre el justo equilibrio entre lo que le interesa a nuestros lectores y lo que nos repugna como comunicadores. Director de Inventigaciones Periódico elector ajramirez@periodicoelector.com ajramirez.prensa@gmail.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*