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El flautín rosado

Pág. 15 Cleopatra¿Qué da una buena mamada? ¡En general el sexo oral para tener una buena relación sexual es algo imprescindible! Pero nos han educado con varios conceptos erróneos sobre dicha práctica, es algo sucio, eso no lo hacen las señoras, es feo!, etc.

Y muchas mujeres terminan adoptando estas ideas y educaciones como propias sin ni siquiera darse la oportunidad de explorarlas, conocerlas y mucho menos intentarlas.

Peor aún, existen hombres, aunque no lo crean, que por razones religiosas y de otra índole, nunca han disfrutado de la gloria de la “O”.  Mujeres, hay que quitarse la pena, hay que cogerlo primero entre sus manos, observarlo, sentirlo y si prefiere, comience por la lengua, roce con la punta de su lengua todo el pene a lo largo, de la base al glande. Una vez lo ponga entre la boca, ojala estando bien pequeño y suave todavía,  juegue con el, muévalo de lado a lado y ahí comenzará a experimentar su esplendor, su crecimiento, su respuesta cariñosa y benévola a su caricia.

¿Te está gustando?

No olvide la mirada, ¡pero cuidado!, ¿le gusta a su pareja que lo mire?, toda práctica sexual es imperiosa del gusto y preferencia del otro, sin necesidad de sacarlo de la boca, pregunte si  le esta gustando?, “¿je emaaa udnanoo?” , sonará algo así!.
Cleopátra,  era la reina del Nilo y la reina mamona,  una de las mujeres que supo enamorar  a los hombres con este arte!

Una de las ciudades especializadas en el mundo en esta práctica, Boloña, ciudad de Italia, en donde en sus periódicos se ven avisos que dicen: Se hacen masajes al estilo Boloñés, nos lo cuenta Xaviera Hollander en su libro, “La Mejor Parte Del Hombre”.

Es tan excitante este ejercicio que llegó a  ser marco principal de una película: Garganta Profunda,  acto tal que debe ser practicado en demasía para poder llegar a hacerlo en la vida real para no terminar ahogada (o) y sin gracia.

Así como la respiración es necesaria e importante para cualquier conexión que se busque entre cuerpo, deseo y espíritu, es igualmente imprescindible en ésta, en la respiración radica el éxito y ¡claro, practicar y practicar!

El placer real
No olvidemos que  la mayoría de todos estos deleites sexuales, los que he  nombrado en el pasado y este otro,  tienen  un componente psicológico o visual  mayor al placer real en muchos casos.

Al tocar de buena manera el flautín rosado  juegan un papel importante la lengua, los labios y por que no, en ciertos momentos, las manos, que según la longitud del falo pueden ser  muy útiles para proporcionar placer a tu pareja.

Definitivamente es toda una suculenta actividad erótica que  depende fundamentalmente  de: ritmo, presión, humedad,  velocidad, posición, apertura y creatividad, como todo lo que tiene que ver con el sexo.

La relaciono con las características de una danza, una danza de boca, con la boca, para la boca,  con el compás acompañante de la lengua, los labios que llegan a tocar la nota mayor y con la armonía del placer al servicio del ¡PENE!.

El máximo erotismo
Pene que pertenece a mi pareja, esa persona que en ese momento se dispone a recibir de mí la máxima demostración de erotismo, sensualidad y deseo, ¡claro, sin demeritar al señor Orgasmo!

¿Y  creen ustedes que aquí acaba o empieza nuestra danza? ¿En donde dejamos entonces los testículos?, esas eternas compañeras del placentero Pene. Meterlas en su boca, una a una y si puede las dos al tiempo y suavemente recorrerlas con la lengua resultará la cereza del pastel.

Solamente requiere de una gran cantidad de deseo,  suavidad y sensualidad para hacerlo, luego de dejar el miedo y los dientes, claro está,  hará de  su mamada  algo inolvidable para su pareja.

Un placer sin retorno
Y ahora, si se decide a ser mas osada y mientras atiende este placer tan diferente en los testículos se anima a tomar entre sus manos el órgano y suavemente subir y bajar su mano por él, se encontrará en un nivel de placer que seguramente no tendrá retorno.

Momentos justos cercanos a la máxima dicha, a la explosión final a la llegada a la meta deseada, interrumpa, apriete bien con determinada fuerza el glande y pida a su pareja que respire profundo; esa pequeña interrupción aprovéchela para recargar sus labios de fuerza, espere unos segundos, retírese un poco, mírelos, y vuelva a comenzar.

Luego de la segunda vez que lo repita, ya su pareja se encontrará enloquecido de deseo. ¡Usted que es  la  que manda en el momento, dispóngase a darle el orgasmo magnifico e inolvidable que haya recibido jamás!
¿Miedo, timidez, desconocimiento, falta de coraje? QUE TE PUEDO DECIR,………. ¡ATRÉVETE!.
Por Mónica Solano Ospina   moyuliso@gmail.com

Acerca AJRamírez

Empecé en la fotografía como una afición y hoy es una pasión. Eso de que “una imagen vale más que mil palabras” no es para mi un cliché, sino una permanente constatación de vida. También me encargo de las investigaciones en el periódico buscando encontrar siempre el justo equilibrio entre lo que le interesa a nuestros lectores y lo que nos repugna como comunicadores. Director de Inventigaciones Periódico elector ajramirez@periodicoelector.com ajramirez.prensa@gmail.com

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