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La cloaca de la red

20151022142541_97Cuando me llegó el mensaje quedé estupefacto. Era una de las tantas cadenas que antes proliferaban vía correo electrónico y ahora andan desatadas a través del Whatsapp.

El mensaje identificaba sin ningún pudor la imagen de una jovencita y su, igualmente, joven novio. El crimen de la primera era ser pariente de Rafael Uribe Noguera. El crimen del segundo, ser hijo de un alto funcionario responsable de la investigación en el abominable feminicidio cometido por Uribe Noguera.

La esperpéntica teoría del responsable de la cadena es que la existencia de esa relación iba a garantizar la impunidad del autor del asesinato. El caso es de una ignominia profundamente ofensiva, que no valdría siquiera comentar, si no fuera porque está retratando de cuerpo presente el tipo de sociedad que venimos construyendo.

El crimen de sangre se utilizó profusamente en el país, en épocas terribles de nuestra historia, que creíamos sepultadas en el más insondable de los hoyos. Arrasó con familias enteras, desaparecidas y asesinadas cruelmente por el único pecado de ser familiares de algún enemigo, cómplice, delincuente o no.

La sevicia llegó a tal grado que llegaron a exterminar hasta por afinidad o colateralidad, es decir, cuñados y suegros, primos, tíos y sobrinos. La Guajira ha sido durante muchos años, “célebre” por tan nefasto comportamiento, pero igualmente ha sido una táctica de terror empleada despiadadamente por el narcotráfico. Creíamos sinceramente que la práctica estaba erradicada.

Sin embargo, una sociedad es el reflejo de los dirigentes que la conducen. Todo esto que estamos viviendo en Colombia es producto de un liderazgo fallido. Lo vemos en el comportamiento matonero, patán y vulgar de Uribe y sus secuaces, o en el del “aristocrático” Martín Santos cuando publicó groseramente la identidad sexual de su primo. Todos iguales de atrabiliarios.

Y esas conductas de los dirigentes son asimiladas casi simbióticamente por los dirigidos. ¿Usted no ha observado que las secretarias asumen poco más o menos por ósmosis los comportamientos culturales, humanos y sociales de su jefe? Y no importa cuántos pasen por su vida, el carrusel de su personalidad gira en la medida en que se mueve su existencia subordinada.

Entre otras, porque entre la incultura de la sociedad en la que nos movemos -y que los dirigentes han querido perpetuar para evitar competidores de su liderazgo- el único marco de referencia que tienen las clases menos favorecidas, es el comportamiento social de los privilegiados.

Por eso se venden tanto las revistas del corazón que retratan la vida de los famosos. La revista Hola es una institución en España que ahora goza de un envidiable éxito en su versión colombiana. Y ni qué decir de su popular canal, dedicado exclusivamente a mostrar el modo de vida, comportamientos y cultura de los millonarios y de la realeza del mundo.

El pobre, en consecuencia, con cierta lógica perversa, pero lógica al fin y al cabo piensa y se pregunta: “¿y si ese rico y poderoso lo hace, porque yo no? Por eso pulula como mata silvestre en monte abandonado, la corrupción.

Si el expresidente Uribe acusa de mafioso al periodista Daniel Coronell por twitter, y la Corte Suprema de Justicia no lo considera un delito de calumnia e injuria, sino tan solo una contravención objeto de regaño paternal a hijo descarriado, ¿por qué el antisocial que creó la cadena de marras va a considerar que su procedimiento es delictivo? La cosa es simple, aunque no parezca… como dice el adagio popular: “o todos en la cama, o todos en el suelo”.

Las redes sociales están llenas de estos delincuentes que obran además, cobijados y protegidos por ese manto anónimo e impune, libertario pero en manos equivocadas, peligrosamente pérfido.

Porque bien lo dice un proverbio que en Colombia mucho practicamos: “siembra vientos y recogerás tempestades”. U.G.O.

Acerca AJRamírez

Empecé en la fotografía como una afición y hoy es una pasión. Eso de que “una imagen vale más que mil palabras” no es para mi un cliché, sino una permanente constatación de vida. También me encargo de las investigaciones en el periódico buscando encontrar siempre el justo equilibrio entre lo que le interesa a nuestros lectores y lo que nos repugna como comunicadores. Director de Inventigaciones Periódico elector ajramirez@periodicoelector.com ajramirez.prensa@gmail.com

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