Colombia, el país con mayor número de líderes ambientales asesinados en 2020

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Según el informe anual de la ONG internacional Global Witness, cerca del 30% de las muertes en el mundo se registran en el país andino.

Por segundo año consecutivo, Colombia es la nación más letal para quienes se dedican a profesiones relacionadas con el activismo ambiental, con un total de 65 líderes asesinados, seguido por México con 30 y Filipinas con 29. Otras de las naciones afectadas son Brasil, Honduras y Guatemala.

El documento también señala que durante el año pasado, que estuvo marcado por la pandemia, la violencia contra los defensores de la tierra no tuvo tregua y cobró la vida de 227 personas en todo el mundo, por encima de los 212 de 2019.

Asimismo, Global Witness destaca que los pueblos indígenas colombianos son los más afectados por la violencia, una situación que empeoró durante la emergencia sanitaria por el COVID-19. “Los cierres oficiales llevaron a que los defensores de la tierra fueran atacados en sus hogares y se recortaron las medidas de protección del Gobierno”, señaló. En el mismo sentido, la Fundación Ideas para la Paz ya había alertado en un informe en abril de 2020 de que, a los retos impuestos por el Coronavirus se sumaban los riesgos generados por las amenazas que recibieron funcionarios de los Parques Nacionales de la región de la Amazonía por parte de estructuras disidentes de las Farc.

¿En dónde quedó el Acuerdo de Paz?

A pesar de haber sido firmado en 2016, al parecer los ataques contra los defensores de la tierra y los líderes sociales se siguen presentando, así lo detalla con firmeza el documento, indicando que esta lista negra responde a una lamentable implementación del proceso de paz por parte del Gobierno Nacional.

“En muchas de las áreas más remotas, paramilitares y criminales han aumentado su control a través de la violencia contra las comunidades rurales y ante la falta de acción estatal para protegerlos. Aquellos que buscan proteger su tierra y medio ambiente están cada vez más atrapados”, informó.

Los colombianos continúan conviviendo con la violencia en parte del territorio, lo que opaca y pone en riesgo su riqueza natural y biodiversidad, al albergar a la mitad de los páramos del planeta y la presencia de selva amazónica en más de 30% de su extensión. Por su parte, los ecologistas seguirán elevando su voz ante el asedio violento que sufren y la impunidad de los crímenes, que el Gobierno no ha sido incapaz de contener.